¿Qué hacer en Ons y otras Islas Atlánticas en invierno?

La temporada baja seduce cada vez más a los turistas. Huyendo de la masificación y las altas temperaturas, este perfil de viajero renuncia al clásico turismo de sol y playa para disfrutar de una experiencia diferente en Galicia, particularmente en tesoros naturales como el Parque Nacional de las Islas Atlánticas. No es una apuesta tan arriesgada como pueda parecer. Dado que el tiempo en las ons es apacible durante la mayor parte del año, visitarla en otoño o invierno presenta sus alicientes.

Por un lado, el tiempo de espera para reservar vuelos, restaurantes y otros servicios se reduce de manera drástica a partir de septiembre, cuando crece la pluviosidad al tiempo que caen las temperaturas. Sin embargo, el clima tiende a moderarse en las Islas Atlánticas y otros puntos de la costa gallega, por lo que fijar las vacaciones en estas fechas no equivale a soportar temperaturas bajo cero.

Con el descenso de la afluencia turística, ganan atractivo ciertas actividades en Ons, Cíes y otros destinos isleños, como el senderismo, que dispone aquí de numerosas rutas: la Ruta del Alto do Príncipe, la Ruta Sur, la Ruta do Castelo, la Ruta del Faro da Porta, etcétera. 

Aunque el baño no apetezca, los entusiastas del buceo y el esnórquel no tienen por qué interrumpir su afición en época invernal. Con el equipamiento adecuado y una menor duración y profundidad, es posible hacer inmersiones en noviembre, diciembre y otros meses fríos en estas costas.

Asimismo, los enclaves más apreciados de estas islas gallegas pueden visitarse sin molestas colas y a un precio más económico. Con la autorización y la reserva correspondiente, los viajeros tienen a su alcance miradores como el de Fedorentos y do Castelo, las ruinas de la ciudadela de Ons, el monte Faro o las playas de Rodas, Cantareira, Areíña o Figueiras, entre otros.