El timón compartido: por qué necesitamos organizarnos en el mar
Llevo más de treinta años oliendo a salitre antes de que amanezca. Cuando empecé en esto, ser patrón o armador era una cuestión de puro instinto, músculo y una solitaria porfía contra las olas y la báscula de la lonja. Salías, faenabas, descargabas y cruzabas los dedos para que la oferta del día no hundiera